Una cinta transportadora de mina a menudo funciona con material pesado, largas horas de trabajo y polvo alrededor del punto de transferencia. A la hora de elegir una polea, el primer paso no es sólo comprobar el diámetro exterior. El ancho de la correa, la velocidad de la correa, la potencia del motor, la distancia de recogida-y el peso del material deben comprobarse juntos. Si el eje es demasiado pequeño o el asiento del rodamiento es débil, la línea puede temblar después de un corto tiempo.
Si la superficie es demasiado lisa, la correa puede deslizarse cuando la carga se moja o se vuelve desigual. El revestimiento de goma suele ser útil para la posición de la cabeza, mientras que una polea de acero suave puede funcionar para un uso en curvas ligeras o en la cola. El dibujo antiguo de la polea, el tamaño del marco y la forma del extremo del eje también son importantes cuando el comprador desea una pieza de repuesto. Una verificación cuidadosa antes de la producción puede ahorrar tiempo durante la instalación y reducir los cambios en el lugar de trabajo.







